Análisis y guías
RGB MiniLED + Dolby Vision 2: la Hisense UR8S convierte mi salón en una fiesta de luz (y yo, encantado)
Hay gente que se emociona con un viaje a las Maldivas. Yo me emociono cuando llega una tele nueva a casa. Cada uno tiene sus vicios.
Esta vez había motivos de sobra. La Hisense UR8S es el primer televisor con retroiluminación RGB MiniLED que pruebo, y además es de los primeros que soportan Dolby Vision 2. Estrenaba tecnología por partida doble, y a mí las novedades me pierden. Era como llegar a la cena de Nochebuena y descubrir que alguien ha comprado el turrón bueno.
Aquí tienes el vídeo completo, por si prefieres verme gesticular a leerme:
Si eres de los que lee primero y mira después (te entiendo, soy de los tuyos), quédate. Te lo cuento todo, pero sin unboxings eternos. Para eso ya hay otros canales.
Primeras impresiones: montaje, pantalla mate y un gato supervisor
Montar esta tele es más fácil que decidir qué serie ver
Vamos al turrón: la UR8S llega casi montada con su peana, y lo de «casi» es casi un insulto a mi capacidad de sufrimiento. Es absurdamente fácil de montar. Sin tornillos imposibles, sin instrucciones escritas en un idioma que no existe.
La peana tiene dos posiciones de altura, algo que ya se ve en muchas teles de este estilo. Te permite colocar la barra de sonido debajo sin que tape la pantalla. Y créeme, vas a querer una barra de sonido. Luego llego a eso.
Mientras montaba todo, Simba decidió supervisar la operación desde las alturas. Inspector de calidad con bigotes, sin sueldo y sin ninguna intención de ayudar. ¿No sabes quién es Simba?. Vale, igual mejor deberías ver el vídeo, por aquello de que no te pierdas. Sigamos.
Tratamiento mate: adiós, reflejos (más o menos)
Enciendo la tele por primera vez y noto algo. ¿Tú también? Exacto: la pantalla lleva un tratamiento mate que difumina muchísimo los reflejos.
¿Significa eso que puedes ponerla frente a una ventana con el sol de agosto a las tres de la tarde? No, no hagas locuras. Pero en entornos complicadetes se defiende bastante mejor que un panel glossy. Estando delante de ella casi no me reflejo, y mira que mi cara da para reflejo.
De noche, con mis lámparas encendidas, claro que algo se ve. Es física, no magia. Mi consejo es el de siempre: ponlas fuera del campo de visión y listo.
Diseño y conexiones
En estética no hay mucho que contar. El diseño me recuerda bastante a los modelos del año pasado, con algún detalle nuevo sin demasiada importancia. Lo único que presume de verdad es una esquinita donde luce pecho la tecnología RGB MiniLED. Y hace bien, que para eso la han fabricado.
Por detrás vemos el woofer de graves en la parte superior y dos midwoofers abajo. Y en conexiones, lo que esperas de una tele de este nivel:
- Cuatro puertos HDMI 2.1, todos completos.
- Hasta 180 Hz con VRR, que para los jugones es una gozada.
Un mando que por fin parece de tele cara
El mando ha mejorado, y se nota. Da mejor sensación, más premium. Han recolocado botones, sobre todo los de las apps de streaming, y mantiene la carga solar además del puerto USB-C. El tacto de las teclas es muy agradable y tiene retroiluminación parcial. Detalles pequeños que, a las once de la noche, a oscuras y buscando el botón de volumen, se agradecen un montón.
VIDAA: el sistema que ha madurado (y yo lo admito)
Ya sé lo que estás pensando: «¿VIDAA? Yo prefiero otro sistema». Los cacharreros sois muy de tener opiniones fuertes. Pero VIDAA ha madurado muchísimo. Para el perfil normal de casi todo el mundo, te basta y te sobra.
Han cambiado el característico morado de los menús por un gris oscuro sobrio y elegante, con toques de amarillo dorado en las opciones. Le sienta fenomenal. Parece que el sistema ha ido al peluquero y ha vuelto con otra actitud.
Lo que más me ha sorprendido es la velocidad. En mi proceso de análisis toqueteo menús sin parar: opciones, submenús, más submenús. Y aquí todo responde al instante, sin esa pausa dramática que tienen algunas teles antes de decidirse a obedecer. Si nunca has probado la plataforma, no vengas con prejuicios.
Calibración y mediciones: el rincón de los frikis
Antes de valorar ningún contenido, toca configurar bien la tele. Esto no es negociable. En el canal de Youtube tienes un vídeo aparte con la guía de ajuste para los modelos Hisense de 2026. Te recomiendo seguirla para sacarle partido al pedazo de aparato que te has comprado.
Y, por favor, no dejes puesto el modo de imagen que más te guste de fábrica. Es el error más común y el más tonto.
Un local dimming distinto para cada modo
Durante el ajuste encontré algo curioso: Hisense aplica diferentes grados de local dimming según el tipo de imagen.
- En SDR lo pone en bajo.
- En HDR lo pone en medio.
- En Dolby Vision lo deja en alto.
Al principio me pareció una decisión rara. Luego me puse con los patrones de prueba y entendí que esos valores son los más optimizados para cada formato. Así sale configurada de fábrica si eliges el modo más correcto, y no me ha quedado más remedio que reconocerlo: aquí alguien ha hecho los deberes.
Mapeo dinámico de tonos: la sorpresa agradable
Otra opción que me gustó es el mapeo dinámico de tonos, que solo está disponible en contenido HDR10. Su misión histórica es rescatar el detalle de las altas luces que la tele no puede mostrar.
Con el patrón del vestido, al activarlo y pasarse del máximo de nits, el detalle aparecía sin estropear las zonas de sombra. Probé entonces una de mis demos más exigentes, y rescataba información que parecía perdida pero estaba ahí escondida.
¿Y con una demo normalita? Lo activo, lo desactivo, y apenas hay diferencia. Y así debe ser: una función que solo actúa cuando hace falta, sin tocar lo demás.
Sombras, halos y mi patrón casero para el RGB
Con los patrones más complicados, los de detalle en sombra, la UR8S los muestra en total oscuridad, pero con algo de halo. Y es normal. Los televisores LCD iluminan el panel con luz trasera, y por mucho que hayan avanzado, la física sigue ahí con los brazos cruzados.
Aquí llega lo novedoso: la luz RGB en lugar de la típica azul o blanca. Para ver cómo funciona este local dimming de colores me fabriqué un patrón propio. Pausé la imagen, ajusté la cámara para forzar la luz, y apareció el halo alrededor de cada color primario con el mismo color del original. Mi conclusión: el sistema funciona. No es marketing, es un sistema que de verdad hace lo que dice.
Nits y temperatura de color: cálido 2 y a otra cosa
Con la tele en SDR, la temperatura de color por defecto (cálido 1) me pareció demasiado amarillenta. Al pasar a cálido 2, nos acercamos a la perfección. Esa es la opción correcta. En cuanto a luz, el panel da unos más que decentes 178 nits en blanco a pantalla completa.
En HDR pasa lo mismo: hay que cambiar a cálido 2 para acercarnos a los 6600 K. Y el pico llega a unos notables 2400 nits en el 30 % de la pantalla. Es un HDR intenso y de sobra para casi todo el contenido actual. Si necesitas más brillo que eso, igual lo que te hace falta es una cita con el oftalmólogo.
La imagen con contenido real: del sótano al cielo
TDT: el examen que ningún televisor quiere hacer
Empezamos por la TDT, que es un desafío para cualquier tele. Hay canales de calidad aceptable, canales que parecen grabados con una patata y todo lo que hay en medio. La UR8S lo gestiona muy bien, sin pedirle milagros.
Me pica la curiosidad con noviembre, cuando lleguen los canales UHD que supuestamente sustituirán a los generalistas. Mientras tanto, nos conformamos con los dos que me salen a mí, que no lo hacen mal del todo, aunque sea una señal mayormente escalada desde SDR.
Y un detalle práctico: pulsando solo el botón OK del mando aparece la lista de canales. Rápido y cómodo si no recuerdas el número exacto.
Las demos: caramelitos para vender teles
Ahora sí, subimos al cielo con las demos, esas que hacen vender televisores como churros. Ya sabes cómo funciona: la demo de paisajes se ve estupenda, y no es ninguna sorpresa en una tele de esta categoría. Lo que destaco son unos colores vibrantes sin caer en lo cantosamente saturado. Supongo que la retroiluminación RGB ayuda a que no se pierda saturación por el camino.
De hecho, me recuerda bastante a cómo se ven las imágenes en un OLED. Que una tele LCD me recuerde a un OLED hace un año me habría parecido ciencia ficción.
La demo del geco, ideal para poner contra las cuerdas al sistema de atenuación, se ve estupenda. Y en la demo más descacharrante que uso, la UR8S da su máxima expresión de luz y color, con una consistencia digna de alabanza. Eso sí, estas demos están diseñadas para provocar espasmos visuales y que salgas corriendo a la tienda con la visa en la mano.
Mundo real: tiburones y plomeros
Vamos a la vida real, que no todo tiene por qué ser tan lúgubre. Uso siempre las escenas del inicio de la peli de los tiburones del Sena porque son muy luminosas, y no todas las teles que analizo dan la talla. Esta sí. La veo en Dolby Vision, pasada por el filtro de la nueva versión del formato (sobre eso, enseguida).
Lo bueno de esa película es que también tiene planos oscuros con detalle en sombra que ponen en apuros a según qué televisores. La UR8S ofrece una imagen detallada donde debe, sin pasarse de rosca. Siempre y cuando hayas configurado bien el modo de imagen, claro. Me repito más que el ajo, pero es verdad.
Y si quieres colores chorreantes y brillos desbocados, pon la última de Mario Galaxy, que está de estreno y luce casi como esas demos gritonas de antes. No te enseño mucho más, no vaya a aparecer el del mazo del copyright.
Dolby Vision 2 Max: lo nuevo, lo curioso y lo que te puede dejar ciego
Una de las grandes novedades de los modelos Hisense de 2026 es la compatibilidad con Dolby Vision 2, y en concreto con la variante más alta, llamada Max. Tenía muchas ganas de ver qué trae de nuevo. Le dedicaré un vídeo aparte, pero te adelanto lo esencial.
Una curiosidad: este Dolby Vision 2 trae una especie de demo incorporada que, al menos en mi caso, solo salta cuando estás en la TDT. No sé por qué, pero me parece genial. No todo el mundo tiene acceso a contenido en Dolby Vision, y así cualquiera puede ver cómo funciona.
Dentro de Dolby Vision 2 hay básicamente dos caminos:
Modo estándar
Tiene un único slider, intensidad de imagen, para dar más o menos luminosidad. Y aquí va mi advertencia: si lo pones a tope con esta demo, te sangrarán los ojos. Estás avisado. Luego no digas que no te lo dije.
Modo Referencia Pro
Al seleccionarlo, la intensidad baja bastante respecto al modo estándar, y podría parecerte que la imagen es peor cuando en realidad es justo lo contrario. Aparecen numerosas opciones para ajustar la imagen, algunas relacionadas con metadatos específicos que ni esta demo aprovecha todavía. ¿Quieres sabes más?. Dejo los detalles para el vídeo temático.
El sonido: decente, pero no te flipes
Siempre te voy a recomendar una barra de sonido o un equipo dedicado, y más en una tele de esta categoría. Es mi cantinela. Dicho esto, el sonido de la UR8S es bastante decente, y con el modo teatro consigue cierto efecto envolvente.
Para ver una serie de vez en cuando, perfecto. Para una noche de cine con palomitas, una barra de sonido va a ser tu mejor amiga. Y la peana de doble altura ya la tienes preparada.
Videojuegos: el apartado que dejo para el final (pero no es el menos importante)
Siempre dejo los videojuegos para el final, y no porque sean menos relevantes. Al contrario: las consolas, sobre todo las de nueva generación, son las únicas capaces de exprimir estos televisores.
Con mi Xbox Series X (sí, mi consola favorita) la UR8S ofrece compatibilidad total y absoluta. El modo juego se basa en el modo filmmaker, lo cual es estupendo: si ya lo configuraste antes, apenas hay que tocar nada. Lanzas el juego y a disfrutar.
En SDR, Neon Abyss 2 tiene unos colores vibrantes muy intensos que harán las delicias de cualquier adicto al color. Y en los juegos que exprimen el HDR, Forza Horizon 6 es el mejor aliado: aprovecha las capacidades de Dolby Vision 2, permite llevar la intensidad de imagen mucho más allá y ofrece hasta 120 fotogramas por segundo en ese modo. Con consolas, esta tele se ve de absoluta maravilla.
Conclusión: ¿vale la pena apostar por RGB MiniLED y Dolby Vision 2?
A mí me ha gustado bastante. La UR8S se mete en el segmento de gama alta, pero dentro de él está en la gama media. Sí, cosas de los fabricantes. Quien vaya a por ella, no tengo ninguna duda, va a flipar.
Ya sea por adelantarse a Dolby Vision 2 y a todos los contenidos que llegarán más pronto que tarde, o por ese color más vibrante que da el RGB MiniLED, es una apuesta segura.
¿Perfecta? No. Como todas las LCD, tiene sus problemillas con los halos y con las barras negras de las películas. Pero yo soy tiquismiquis hasta decir basta, y en la práctica no es para tanto. No es el fin del mundo, es el precio de vivir en un mundo que todavía no es OLED.
Lo que me deja pensando es esto: durante años nos vendieron «más píxeles» como si fuera la solución a todo. Ahora la revolución viene en tres colores, rojo, verde y azul, y resulta que la cosa va más de cómo se enciende la luz que de cuántos puntitos tiene la pantalla. Quizás lo que necesitábamos no era más resolución, sino mejor luz.
Si has llegado hasta aquí, gracias. Y si te ha gustado, pásale el vídeo de arriba a tus colegas, que así podré seguir trayendo contenido de valor. Ahora, si me disculpas, es viernes. Toca apagar luces, palomitas, sofá y una pantalla que me guiña un ojo y me dice que hoy voy a flipar.

